
Nuevo mandato, ilusión de futuro.
Nuevo mandato, ilusión de futuro.
Apenas recibida en nuestros domicilios la revista del mes de mayo de la URE -nuestra asociación - a la que algunos pertenecemos de forma activa desde hace ya mas de veinticinco años de forma ininterrumpida, veo con satisfacción por comparación con otras secciones, que existe representación legal para el nuevo período de cuatro años que se inicia en la Unión de Radioaficionados de Ourense.
Tomando en consideración la trayectoria que en nuestra sección local han adoptado las personas que voluntariamente han concurrido en la candidatura, con prudencia y sin menosprecio hacia ellos como seres humanos, además de radioaficionados, desearía personalmente que su gestión en esta nueva etapa no sea continuista, respecto al periodo anterior. Cuando hablo de continuismo, estoy hablando del componente inmovilista del término, pues en ocasiones, continuismo puede referirse a avance positivo; aquel deseable en una asociación como la nuestra, si éste se produjese.
Ahondando en la explicación, con la intención de que no sea mal interpretada, y sin perder nunca de vista las dimensiones y participación de los socios de nuestra URO, salvo los dirigentes y muy poquitos radioaficionados cercanos a la junta directiva, son los que la mantienen en pié. No sin ciertas deficiencias, a mi juicio.
No es únicamente válido achacar las deficiencias a la falta de colaboración de los socios. No es de recibo bajo ningún punto de vista que tal prestación se solicite solamente por prescripción de la junta directiva sin dar la oportunidad a la iniciativa de los socios. Lamentablemente esto ha sucedido con frecuencia y sigue sucediendo y produce en algunos colegas, entre los que me encuentro, distanciamiento.
Por desgracia, no existe diálogo abierto sobre estos temas con la finalidad de llegar a algún tipo de solución con la intención de que siga existiendo entre los asociados la necesaria ilusión por hacer, por mejorar, en definitiva por agrandar el grupo, y la asociación, tal y como sucedió en el pasado.
En este momento me gustaría señalar la obligación que contrae la Junta Directiva para con los socios y la asociación, por el mero hecho de ser el órgano de dirección, dentro del marco legal establecido en los estatutos, la ley de asociaciones vigente y subsidiariamente en la constitución. Pero tan importante es la observancia escrupulosa de la norma como otros potenciales que necesariamente han de concurrir; la capacidad de escucha y la canalización de las inquietudes y propuestas de los asociados, éstas últimas englobadas todas ellas en ese derecho inalienable a participar que señala el cuerpo legal referido a la asociación de las personas, pues todo lo aquí expuesto no se contrapone ni resta capacidad al ejercicio efectivo de la afición.
Me encantaría que en esta nueva etapa que comienza, se tuviese la capacidad de permitir a los socios desarrollar, de forma sistematizada y en base a los criterios que se fijen en las asambleas generales de socios, sus proyectos e iniciativas para la comunidad de radioaficionados, teniendo siempre presente que sería un grave error desaprovechar los conocimientos que en diversas áreas específicas, incluso a nivel profesional, tienen los asociados que estarían dispuestos a utilizarlos gratis para esta actividad. Todo ello redundará en un significativo enriquecimiento y mayor disfrute de nuestro hobby.
Por término quiero incidir expresamente que este escrito no ha sido redactado en clave de herir susceptibilidades, sino mas bien como llamada a la reflexión; pues se siguen dando suficientes condiciones como para que no caigamos en el inmovilismo y si en el avance.
En cualquier caso, someto mi criterio a otro mejor fundado.





